Hoy nuestros caminos se cruzaron. Al verlo mi corazón latía tan acelerado que no podía respirar.
En un segundo, por mi mente pasaron momentos felices e inolvidables; como también aquellos cariacontecidos cuando nos separamos que tanto lloré por ti.
Se paralizaron no respondían mis piernas, mis manos estaban trémulas y heladas; brillaban mis ojos. Lo que sentí, no puedo elucidar lo.
Tanto fue, que no vi…, que ibas del brazo de otro querer.
Sentí no sé… desesperación, dolor, odio, rencor.
Quise correr, atraparte en mis brazos, y así poder buscar en tus ojos la verdad de esa relación.
Mas volví a mirarte y al contemplar tu rostro tan lleno de vida de alegría, de amor y de pasión, elegí dejarte pasar, sólo eso.
Y comprendí que ya no eres…y nunca volverás a ser mío.
Versión recitada por Dama de Rojo

