Recuerdo que mi madre siempre nos decía:
-Tienes que comer sano, así tu salud será buena.
No obstante, llegada al ocaso de mi vida, reconozco que no solo debemos alimentarnos bien para tener salud; es igualmente importante nutrir nuestro corazón, nuestro espíritu, para tener en lo posible tranquilidad mental, viviendo con buenos sentimientos y respetando y amando a nuestros semejantes; sobre todo a nuestro núcleo, entorno más cercano.
Debemos saber que tenemos una medicina para cuando vivimos malos momentos, como no dejar de lado una amplia y dulce sonrisa; rodearnos de buena música y cantar nos alegrará el alma y agilizará nuestras neuronas.
El amor es esencial; si te amas a ti misma podrás aceptar, y por tanto, amar a los demás.
La OMS dice que: "la salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social". Con su permiso, yo agrego "económico".

