Jamás pensé amarte tanto.
Andaba perdida en una nebulosa,
sin tener siquiera voluntad para nada…
¡Y nos encontramos!
Ordenaste mis emociones,
mi vida y costumbres.
Me enseñaste a dejarme amar por ti.
Se unieron nuestros sentimientos.
Olvidé lo vivido hasta entonces,
Aprendiendo a respirar por ti, junto a ti.
Ilusionada con esa mirada tuya.
Decidí no mirar hacia atrás.
y disfrutar de cada momento a tu lado,
Solo deseaba que tú sintieras
lo mismo que yo sentía,
y se obró el milagro:
Vivir a tu lado fue maravilloso.
El día que te fuiste debí partir contigo,
pero no pude, amor,
aún estaba atada
al designio de Dios de seguir viviendo,
aunque yo no pudiese imaginar la existencia sin ti.
Después de tanto tiempo
sigo deseando estar contigo,
aunque sea en sueños,
y en todo momento daría
parte de los años que me restan por vivir
para seguir haciendo el camino junto a ti
y amarnos, como entonces, para siempre.

