Mi amor, sé que mis manos te están extrañando porque no tienen tus tiernas
caricias ni los besos que tantas veces recibieron. Sabes, ahora no pueden
escribir, les cuesta mucho, y ese dolor tan intenso no me permite plasmar en el
blanco de la hoja tu ausencia; el no tenerte conmigo ni el no poder adueñarmde aquella mirada tuya tan tierna, con la que recibía tu gran amor.
Ni como otras imborrables para mí, como cuando me dijiste: "Perdón, muñeca, por
dejarte; debo partir. Por favor, no llores; de hacerlo, mi agonía será más intensa
y cruel". Todo esto y mucho más tendrían para detallar.
Empecé a escribirte con mi voz, y las letras se va dibujando en la hoja.
Lamentablemente, ya no puedo hacer los arreglos, cada día noto que las
manos están más débiles.
Entré en desesperación, pero he comprendido y acepto que no debo escribir…
Memorizaré todos nuestros recuerdos, y lo que pueda, lo grabaré en archi

